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por qué la maría sabe amarga

2021

30 minutos
¿alcanzará el tiempo?
¿acomodaré mis palabras?
la marihuana sabe amarga
la tarde no es diferente a la de ayer
ni menos emocionante que mañana
el día se encoge en mis narices
a mi libertad se le caen los pétalos
¿me dará tiempo el tiempo?

la maría por qué puta sabe amarga
si es el mismo camello
si es la misma maría
en la misma tarde
y los mismos 30 minutos
¿cuántos quedan?

cambio la marihuana quemada
descarto los escombros húmedos y terrosos
ojalá la que venga sepa menos amarga, pienso
cojo otro cogollo
evito coger el mismo o al menos lo intento
¿cuál de todos aquellos moños gordos verdes y espesos es el que emana un sabor agrietado a los 5 minutos de vapeo?
vapor lechoso con trazas de sabor de queso
es inútil, no recuerdo cuál fue el moño

a los cinco minutos
la maría estaba amarga
igual me coloqué — el sabor casi nunca tenía que ver con la pegada
a pesar del sabor con trazas de queso
por un momento
me olvidé que transcurría el tiempo
que quedan menos de 30 minutos
que hoy
es lo mismo que ayer
la misma escasez de tiempo
de espacio
marchita la libertad

quedan 10
qué más puedo escribir
cuántas palabras alcanzaré conjugar
rimar
encarcelar
liberar
desnudar

no es suficiente
vienen a por mí
la responsabilidad
la identidad
la medicina
el sistema impiadoso y sin oportunidad a defendernos con una buena dosis de droga
acaece la noche espantosa y se encoge el tiempo
el brillo, el honor de las palabras de nuestra historia
se ha terminado el vapor la marihuana

ya quisiera volver a la primera palabra de este retazo de mierda
soy consciente que ese tiempo ya no me pertenece
¿30 minutos?
¿cuánto queda?
menos de 10
el perro se ha despertado
la noche ya me ha tomado
aún me duelen las sienes
de la última vez que intenté matarme pensando en ella
la maría sabe amarga
no queda tiempo para cambiarla
recojo mis pasos
echo al perro a patadas
demuestro mi inútil autoridad
y ahora le rasco el pescuezo
dejo mis últimas palabras
cierro el computador
el poema
la desgracia
ha terminado
vuelvo a ser el mismo de ayer
el de ahora
hoy y mañana
cojo la mezcladora de la ducha, 45 grados hacia la izquierda, el equilibrio entre el frío y el calor hirviente
dejo mis gafas en una esquina del lavadero
vuelve el perro
ya no lo echo
tampoco le rasco el pescuezo
me entrego a la ducha
estoy desnudo y ahogo mis palabras en el agua perfectamente equilibrada
pienso en el color de la luna
en el ego
el tráfico
en qué voy a cenar después de la visita médica
al menos dos docenas de pacientes en la guardia nocturna

— 8 pm